OPINAN PROFESORES DE LA UNIVESIDAD

Por Jorge Martínez Rodríguez
La búsqueda de esclarecimiento motivo este trabajo que consigna las opiniones de algunos maestros y funcionaros de la UNAM, acerca del reciente Festival de Rock y Ruedas que se llevo acabo en Avandaro.

Si bien la mayoría de los interpelados aceptaron de buena gana hablar para Piedra Rodante, algunos maestros no quisieron ni dar su nombre, argumentando que el tema "esta muy choteado".
De cualquier forma, el material obtenido constituye un importante punto de vista sobre el asunto.

SR. LUIS ANTONIO ARTEGA, Subdirector de la dirección General de Información de la UNAM y catedrático de la misma.
Teniendo en cuenta que es usted el vocero oficial de la Rectoría, ¿qué nos puede decir el Dr. González Casanova sobre el Festival de Avandaro?
La Rectoría no puede emitir por el momento ninguna opinión acerca del festival, porque carece de los elementos informativos necesarios para ello. Sin embargo, puede usted publicar que se esta elaborando un estudio sociológico documentando con películas, fotografías y testimonios; entonces podremos expresar un juicio correcto.

¿Podría darnos su punto de vista personal?
Por principio de cuentas: ¿qué se pretendía o que se pensaba hacer con la presencia de cientos de miles de jóvenes en un acto de este tipo? ¿Exhibirlos acaso nacionalmente para poder decir después: "¡Esta es la juventud!" Me temo que detrás del suceso se ocultan manejos peyorativos.

¿Y que piensa de las declaraciones de Hank González y Fidel Vázquez condenando el festival?
Creo que Hank González adopto una postura seria, ya que hizo hincapié en su preocupación por lo que había pasado. Se puso en el papel de un padre de familia que tiene hijos drogadictos y que no sabe como controlarlos; que no sabe si aplicarles un castigo o adoptar una postura transigente. Por otro lado, al señor Fidel Velásquez no le reconozco ninguna autoridad moral para hablar del asunto. Desde hace quince años o mas he sido defensor de la juventud; creo entenderla y me siento coparticipe de lo que pasa.

Señor Artega ¿considera que el festival de Avandaro simbolizo el punto de convergencia de los vicios y las virtudes de la sociedad mexicana?
Absolutamente. Si usted pudiera adentrarse en las condiciones morales de cada familia, se daría cuenta de que existen situaciones familiares sumamente negativas que no se evidencian claramente sino hasta que sucede algo como inhibiciones, y cuando a los jóvenes que se ven obligados a vivir reprimidos se les ofrece una oportunidad de desatarse, como en el caso que nos ocupa, se desinhiben, se reconocen en los demás, en la masa, y vuelcan todo lo que traen dentro. Por cierto, al regresar de Avandaro el sábado por la tarde, vi colgada de un árbol una manta que decía: "Juventud castrada y cobarde ¿por qué te dejas enajenar?...
¿A quien atribuye eso? Posiblemente se trata de algún comité de lucha.
¿Cree usted que efectivamente iban en plan de enajenados?
Desde luego que no. Unos iban a eso, a enajenarse, pero eran los menos. La mayoría fue a oír música, a participar del jolgorio, del ambiente de fiesta, a destaparse. Otros iban simplemente en calidad de observadores; aquellos, a drogarse, y los de mas allá, a satisfacer su morbosidad. Pero casi nadie fue exclusivamente a oír música; lo musical fue simplemente un pretexto. Lo que se mostró ahí, de una manera u otra, fue el desencanto de la juventud.
Los periódicos han hablado de destrozos en las milpas; han hablado de vandalismo; Excelsior incluso, trato a los chavos de Avandaro de "manada de búfalos". ¿Considera usted correctas estas acusaciones?
Bueno, si se pone uno a pensar en una multitud desatada... Encendiendo fogatas, levantando tiendas, comiendo lo que sea; una multitud que vuelca lo que trae dentro sin hipocresía ni prejuicios. Creo que todo esto corresponde a la necesidad de gritar, a la sed de salir del aburrimiento y la rutina cotidianos; a la sed de anatematizar, señalando los grandes problemas sociales.
Se ha venido hablando ---en son de broma, por supuesto--- de organizar una reunión de 150 mil adultos, todos bebiendo alcohol... ¿Qué cree usted que pasaría?
El caos. Y, naturalmente, nadie resultaría culpable, como en Fuente ovejuna.

PROFA. ANGELICA M. DEL CAMPO, catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Maestra ¿quiere hablarme del fenómeno de Avandaro?

Lo de Avandaro me parece un pretexto de los derechistas para justificar nuevos ataques a cualquier tipo de manifestación juvenil. Todo esta muy turbio.

¿Cree usted que Avandaro representa un síndrome de la sociedad mexicana o mas bien el lugar de convergencia de los vicios y las virtudes de la misma?
¡Enumérame las virtudes de la sociedad mexicana! No, Avandaro no es mas que un pretexto para hacer olvidar cosas mas graves.
¿Considera entonces que se pueden relacionar el 2 de octubre, el 10 de junio y el 11 de septiembre?
Si se pueden relacionar. Los jóvenes dicen: "¿No nos permiten reunirnos para fines serios, políticos? Pues vamos a divertirnos entonces". Y ellos can tranquilos porque saben que no va a haber halcones ni porras ni cacheo ni macanas de por medio.
Javier Peñalosa, un "periodista", dice que no puede haber comparación entre "los jóvenes que mueren por ideales puros, como los del 10 de junio, y los que forman la masa-escoria de parásitos viciosos, que solo toman del jipismo la sucia espuma de su rasaca". ¿Qué opina?
¡Pero si son los mismos! Creo. Que ya lo respondí en la contestación anterior.

PROF. JUAN JOSE SÁNCHEZ, Jefe del Departamento de Laboratorios de la Escuela de Psicología.
¿Quiere comunicarme su impresión sobre el Festival de Avandaro, profesor?
La impresión global que tengo del festival es bastante confusa. No puede estar ahí, y la información de los periódicos es bastante tendenciosa. Fidel Velásquez no recibió información no tendenciosa.
En lo relativo a la posible relación del festival con Tlatelolco y el Casco, opino que no hay datos recientes que apoyen la vieja tesis de las reacciones debidas a la frustración, como piensan muchos. Dudo que la mitad de los jóvenes de Avandaro hayan estado también en las manifestaciones del 10 de junio.
¿Considera usted justo que se haga responsables a los organizadores del Festival de los cargos de trafico de estupefacientes y ataques a las vías generales de comunicación?
¿Cómo se pueden hacer responsables a los organizadores de la conducta de 150 muchachos? Conducta que lo mismo podia estar motivada por un toque de mota, que por la paliza que les acaba de dar su papa... Todo mundo ataca ese fenómeno de una manera muy poco fundamentada, que es lo mas triste.
¿Qué opina de la idea de José Emilio Pacheco, de concentrar 150 mil adultos a que oigan a Pedro Vargas, Los Panchos, Acerina, repartiéndoles tequila y cerveza a manos llenas, y esperar el resultado?
Quiero ver eso, me haría inmensamente feliz. Te juro que saria servicios gratis de psicoanálisis. Quiero ver a los adultos en su festival: te aseguro que valdría la pena ver cuantas armas llevan, y creo que no se juntarían mas de dos mil gentes... Ya me los imagino: Lucha Villa cantando y enseñando los senos ante una multitud de furibundos machos desgañitándose al gritar "¡mamacita, que buena estas!", mientras se bañan en cerveza y se golpean por aquellos de "¿qué me ver güey ?" . . . No, Avandaro es un síntoma, creo yo, pero con un si condicional. Es sintomático, pero no representa la realidad.
LIC DANIEL GONZALEZ, funcionario de la Facultad de Derecho.
Licenciado ¿podría referirme sus impresiones sobre el Festival de Avandaro?
Mis impresiones son personales, sin tomar en cuenta mi cargo como funcionario. Desde el punto de vista sicologico, fue un fenómeno de imitación, considero que el que imita pertenece a un pueblo medio, de bajo desarrollo cultural y de cierta dependencia económica con el que imita. Se trata de un acto que no tuvo que ver nada de inventiva y que habla del subdesarrollo cultural, de lo censurable, de lo absurdo. Desde el punto de vista sicologico, cro que nuestra juventud padece colectivamente un desequilibrio emocional a consecuencia de una mala integración del hogar: hijos sin padre, ni madre, hijos de madres solteras. Se advierte una falta de autoridad paterna. El tercer aspecto es el político: la juventud de ahora proviene de la posguerra del segundo enfrentamiento mundial, y este trauma de la destrucción masiva los inquieta; de esta manera se explica la adopción de lemas extranjeros, como paz y amor. Una consecuencia puede ser la drogadicción.
Licenciado ¿no encuentra usted ningún elemento positivo en la juventud actual?
Por supuesto, pero me alarma sus enfermedades. Si algo ha hecho daño a la juventud, es sus costumbres, en su conducta, es precisamente la formación de los conjuntos musicales. Se da, pues, un curioso bovarismo: el culto a los Beatles marcan una etapa de daño grave a los jóvenes. Ya no sirve el deporte como forma de desahogo de energías. Ahora impera el debilitamiento físico y moral. Hay un contagio colectivo que no se circunscribe a una zona geográfica determinada.
¿Qué piensa de los destrozos en las milpas cercanas al lugar de los hechos?
Las muchedumbres son incontenibles cuando actúan en grupo, y que bueno que los destrozos quedaron ahí, porque todo pudo culminar en raptos, allanamientos de moradas, hechos de sangre, pues se dieron los elementos nocivos necesarios para reaccionar de acuerdo a los atavismos del genero humano.
¿Qué piensa acerca de un posible maniobra política detrás del festejo?
Mas que una maniobra, creo que fue un recurso. Se pretendió demostrar que en México hay libertad de reunión, sin tener en cuenta los riesgos de que se convirtiera en un libertinaje de conductas. Soy de la opinión de que en el futuro no se permita una concentración de masas de ese tipo, por que la libertad de región tiene sus limites, y uno de los mas importantes es que no se pierda la moral publica.
LIC. ENRIQUE PADILLA ARAGON, Secretario de la Escuela de Economía.
Licenciado, ¿qué opina del festival que hubo en Avandaro?
Creo que las desviaciones que hubo allí fueron realizadas por gentes descalificadas, que afortunadamente no pertenecen a la juventud universitaria, y mucho menos a la juventud mexicana. La verdaderamente representativa, es la juventud que estudia, la que esta en el ejercito. Las declaraciones de Hank Gonzalez y Fidel Velásquez me parecen muy atinadas, porque para poder resolver cualquier problema se necesita ir al fondo del mismo. Exijo la no repetición de un acto similar, y en cambio deseo la instauración de eventos deportivos, culturales, donde se invite la penetración de drogadictos.

DR. JORGE HERNÁNDEZ, Secretario de Relaciones de la Facultad de Medicina.
¿Qué opina usted doctor, del festival de rock y rudas?
Toda reunión que bajo cualquier pretexto permita que los jóvenes utilicen formas de escapismo en lugar de enfrentarse a la realidad y a los problemas cotidianos para tratar de resolverlos, daña a la juventud y lesiona su espíritu de lucha. Sin embargo, creo que lo de Avandaro no es mas que un síntoma de muchos de los problemas que afectan a la juventud. Creo también que es una nueva llamada de atención para los que tenemos en mayor o menor medida alguna responsabilidad directa para con esa juventud. Tenemos que ayudarlos a resolver sus problemas. Respecto a esa manta a la que usted alude, la que decía "Juventud castrada y cobarde ¿por qué te dejas enajenar?", y que al parecer estaba en Valle de Bravo, afirmo que la juventud de México ni es cobarde, ni mucho menos esta castrada. Es una juventud de lucha, básicamente sana, pero creo que la advertencia es clara, a pesar de todo.